EL LHC, más conocido como gran colisionador de hadrones, es el acelerador de partículas subatómicas más potente creado hoy día. Se situa en Ginebra (Suiza) y es la mesa de prácticas del CERN (organización que lo gestiona).

La construcción de sus casi 28 km en sentido circular han avanzado al viejo continente hacia la avanguardia de la Física Nuclear o de Partículas donde compite actualmente con otros aceleradores como el Fermilab de Chicago. Hacia septiembre del 2008 fue puesto por primera vez en marcha al realizar un test de informática donde se dispararon los primeros protones y se registraron sus datos. Tras unos fallos técnicos en la red producidos los días siguientes, el acelerador no entró en modo operativo hasta febrero del 2010.

Su inicio mediático fue criticado sublimemente por la prensa no especializada, quién advirtió a la población de los riesgos que podrían tener los experimentos del colisionador. Se preveía una formación masiva de agujeros negros estables que el CERN se encargó de desmentir y justificar. Ciertamente, si bien se formara un agujero negro, este diminuto espacio vacío atravesaría la Tierra sin rozar un átomo que pudiera permitirle aumentar de tamaño y liberándose así al espacio donde tampoco podría hacerlo. También se acusó la formación de antimateria, con una base no fundamentada, y en cantidades que no son importantes. CERN se ha encargado de realizar estudios sobre estas consecuencias y no ha hallado posibilidad alguna de que sucedan accidentes de relevancia mundial.

 

En cuanto a la finalidad del colisionador franco-suizo, su tarea es la realización de múltiples experimentos, tales como la  recreación a menor escala del Big Bang. Así, otros no menos importantes son las mediciones de dimensiones esperadas según modelos teóricos de supercuerdas, determinar la materia oscura que forma el universo, estudiar la masa en partículas elementales y buscar la partícula de Dios o bosón de Higgs.

Para llevar a cabo estas tareas, el LHC se divide en segmentos o módulos. Un anillo principal conformado por cuatro aceleradores donde se realizan experimentos diferentes e independientes: ATLAS, ALICE, LHCb y CMS (con forma de solenoide compacto). Una entrada hacia el anillo en contacto con ATLAS donde se hallan los preaceleradores y un anillo menor en la entrada de éstos que contiene un supersincrotón de protones.

Entre los logros destaca una recreación del inicio del universo en cuanto a colisión de partículas y un supuesto hallazgo de la partícula de Dios. Esta partícula subatómica, fue predecida por el modelo estándar de la Física en 1964. Su peculiaridad se basa en la explicación de la adquisición de masa de las partículas, las relaciones magnéticas y la fuerza electrodébil. Actualmente el LHC no funciona al 100% de sus posiblidades, actua a 7 TeV y no será hasta 2016 cuando actue a 16 TeV.

Rumores de que hallaron trazas de la partícula de Dios (pieza que falta para encajar el puzzle de la Física y entender porque los cuerpos adquieren masa y no son simples vectores matemáticos) hace escaso tiempo en el acelerador. Las trazas que se han conseguido sobre el bosón a través de simulación informática podrían coincidir con las observadas en una reciente colisión a pesar que la identificación no es concluyente ya que hayaron trazas de otros 30 elementos que intervinieron.

 

La caza del bosón es difícil y a la vez inminente, bajo mi punto de vista dudo que tarde en descubrirse debido a la cantidad de físicos de 34  nacionalidades diferentes que intervienen en el proyecto además de la colaboración del Tevatrón (acelerador americano) que persigue el mismo objetivo. Es un enigma de la ciencia, que permitirá desenredar toda la problemática del modelo actual de la materia y nos ayudará a encajar todas las reacciones, efectos y sistemas a nivel nano, micro y macroscópico a la vez que entender el universo o parte de él.

 

 

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