Esta semana ha fallecido Lynn Margulis, gran evolucionista y mujer científica donde las halla, sin     duda una gran perdida para el mundo de la ciencia. Como homenaje a una de las figuras más prominentes de la divulgación y evolución en la segunda mitad del siglo pasado y comienzos del nuestro he decidido dedicarle una entrada. Pretendo hablar de sus aspectos menos conocidos tanto a nivel biográfico como profesional.

  Nació en Estados Unidos y llegó ala Universidad a la edad de 16 años gracias a un programa para adelantados. Así se licenciaría a los 20 años. Fue la primera esposa del mítico Carl Sagan y madre de Dorion Sagan. Ésto es algo que ella siempre ha agradecido a su Alma máter: su marido y gran amor junto al pensamiento crítico en relación a la ciencia. A modo de preludio sobre todo lo que aún tendría que traer al mundo. Y con su hijo Dorion también nos trae literatura, Microcosmos es una de sus obras donde explica detalladamente su modelo de simbiosis seriada.

  A nivel profesional cabe mucho más que decir. Madre de la controvertida teoría de Gaia (junto a James Lovelock) y de la Endosimbiosis y Simbiogenesis Seriada. La mujer científica que dió un golpe sobre la mesa de la evolución y lo puso todo patas arriba. Según ella, para completar a Darwin y curarse en salud. Ha trabajado hasta el final para intentar demostrar que sus ideas se hallaban en lo cierto, que ella tenía la solución a la problemática neodarwinista y que descartaba el DNA como fuente principal.

Margulis fue galardonada como nadie, un sinfín de premios que reconocen el trabajo y la constancia. A resumidas cuentas vienen detallando su constancia, persistencia y genialidad que dio a cada una de sus teorías. Teorías como digo, que cada día están más cerca de encontrar la verdad. Lynn ha sido reconocida con la Medalla Nacional de Ciencia además de un Doctorado Honoris Causa en la UdeValencia y ser mentora de la Universidad de Boston o la Medalla Darwin-Wallace entre otros. Si algo se le ha escapado a la biólogo ha sido el Nobel, un premio que probablemente nunca hubiera recibido debido a la controversía de su impactología evolucionista. Sin lugar a duda se ha quedado a un paso, el más pequeño, para que se le considere digna merecedora de un trono en el olimpo de la ciencia. Evidencia que ninguno de sus detractores puede negar debido a su gran trabajo.

Lynn Margulis nos ha dejado, pero sus teorías se han quedado con nosotros, también se ha quedado su pensamiento, su criticismo científico. Margulis se ha rodeado de muchos discípulos y todos ellos están dispuestos en acabar lo que ella ha estado a punto de bordar, que no es nada más allá de un paso en el conocimiento de la vida.

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